jueves, 14 de mayo de 2015

Prisión




Abrazando al viento
en esta oscura prisión
perdiendo la razón
y mi noble inspiración.
Callando lo indecible
atando lo intangible
tallando la memoria
en mi corta historia.
Lamento y sonrió,
grito y luego callo,
abrazo y luego suelto,
escribo pero no palabras.

He vuelto al temido vacío
de las frías musas de cartón,
que se llevan mi vida en gloria
para lanzarme en carroza y mortajón.

Mario Asturias Villa
Pasión de Poetas