viernes, 8 de mayo de 2015

AMIGA EN LA OSCURIDAD


Cerré mis ojos por un segundo
y te encontré en un sueño,
no supe en ese instante que eras túp
pero caminé hacia ti sin vacilar,
aprendí a sonreír sin ver más allá
pues no veía tu semblante en la oscuridad
y aún así te sentí tan perfecta
que no me quedó más que dejarme llevar,
fue un momento que duró eternidades
y mi corazón lo sabía, no era novedad,
habías venido a mí para nunca regresar
porque te encontré en medio de la oscuridad.
Un encuentro de mar y cielo
en medio del silencio nocturnal
tú y yo en una barca sin retorno
en esta densa noche de remanso y paz.

Mario Asturias Villa
Pasión de Poetas