domingo, 14 de julio de 2013

Señora




Señora que me ve,
que cautiva y atrapa
con esos ojos
llenos de ternura e ilusión;
que recorre los vacíos
de mi alma
en búsqueda del corazón
que me hace sentir su pasión.

Quién es usted Señora?
nunca antes la he visto frente a frente
pero creo que un ángel guardián
me sigue desde hace poco
y he sentido el calor de sus alas
aún en medio de la oscuridad
que quiere apartarme abruptamente.

Señora,
bella dama de ensueño
que me hace suspirar
y sonreír aún sin verla,
sin sentirla ni conocerla
pero que me inspira palabras sentidas,
que emanan de su aura celestial.

Es el reflejo de lo sublime,
que a veces se encarna en lo humano,
en una figura etérea pero real,
que atrapa y cautiva la mente
y a cualquier mortal.

Señora,
no debe demostrarme nada,
pues hemos visto su hermosura
y ella me dejó cautiva el alma;

No piense  menos por favor Señora,
que nadie ni nada se compara
a la gracia que envuelve
su dulzura y encanto primaveral.

Señora,
mis manos tocan suelo,
el suelo que deja marcado
con sus bellos pies
que destilan el agua
de la que me refresco día a día.