domingo, 14 de julio de 2013

Reflexión después de tu partida

Por qué volaste y cambiaste la tertulia en silencio resonante?
que a caso no has notado que el cordel está roto de tu lado?
y te entiendo, fue la sombra decadente que marcó la monotonía
y cambiaste las risas por el silenció de la noche y el día,

Te extraño y no lo puedo evitar,
mi alma grita tu nombre sin cesar,
me cambiaste en un instante por la nada
y ahora me extrañas al igual que yo cada madrugada;

Fue el dolor de tu partida
lo que alimenta la tarde no vivida,
que se acostumbró a tu ausencia y dejo en soledad,
que hoy marca nuestras vidas en potencial realidad;

Me hace falta la confianza que me arrebataste,
hoy las palabras se cruzan en total contraste,
de sueños, ilusiones y poemas
embriagados de tristeza y soledad,

No es tu culpa, tampoco mía
pues tú te retiraste y yo te vi partir sin protestar;
no es causa perdida,
son deseos aguardando de nuevo tu venida,

Bebiendo sorbo a sorbo en las frías tardes
la ausencia provocada por la falta de coraje,
mientras el presente se vuelve extraño y ajeno
pues el futuro ha perdido su equipaje;

Dices que nada es eterno
pero no entiendo el por qué
insisto en llamarte a toda hora,
viendo el reloj aunque éste ahora me ignora,

Es la hora de la tertulia y yo sigo esperando paciente
en ese lugar que jamás cambiará,
mi corazón enamorado
que por siempre te amará.