jueves, 25 de junio de 2015

ALMA HERIDA

Valórate y déjame
enciende el fuego
y entonces márchate,
quiero perecer de olvido,
junto a mis sombras
llorando sin control,
abanicando dudas
y un dulce sinsabor.
Vuela alto y lejos
pues de nada sirve ya
mirarme en tus ojos
si no hay nada por avivar,
solo queda el dolor
que un día me cuidó
inundado de ardor
lo que mi poesía revivió.
Quiero morir esta noche
inmerso en mi locura
para soltar en derroche
lo que tanto me apura,
alejaré de mi recuerdo
esta cordura demencial
que se ha vuelto tormento
y no me deja pensar.
Bastarían cien lunas
para habitar en la locura
de tus besos y caricias
que fueron mi delicia,
hoy quedé sin nada
sin la luz de tu mirada
volaste como ave ufana
tras el amor maravillada.
Siento entender la poesía
que se esconde en oscuridad
ocultando con avaricia
la ternura y la bondad.
Basta ya de este lamento
que entorpece mi partida
a la tierra del tormento
donde habitará mi alma herida.
Mario Asturias Villa
Pasión de Poetas