viernes, 6 de enero de 2012

La mejor cura (2010)



Y de nuevo solo,
acariciando bajos instintos
peleando con las agujas del reloj
que confabulan contra mi,
yendo de puerta en puerta
preguntando por mí mismo
y buscando el episodio faltante
en mi triste historia de vida.

Calor, luego frío
hielo sobre hielo
en la noche obscura
con olor a hierba seca,
mi alma está desnuda
solitaria y maloliente
desorientada, abatida
destinada a la muerte.

Dónde estás
o mas bien...
¿por qué te fuiste?
o mejor dicho..
¿con quién?
Eres de esas cualquiera
que se liman la lengua
después de una aventura
y afilan sus uñas
para quitarse de los dientes
las palabras que se les pudren
de cada mentira que hablan.

Eres vividora,
no sabes permanecer con uno solo
tienes quince o veinte
y con todos tienes una deuda de amor,
eres falsa,
como una copa de vino rajada
tienes la mente sucia
totalmente atrofiada.

Pero pregúntame por qué me enamoré
por qué de ti precisamente
exisistiendo tantas
tuve que hundirme
con la primera piedra
que me eché al bolsillo
y me quedé pobre, perdido
deshauseado y moribundo.

Me dejaste con la soledad,
lidiando cada día con su terquedad
con la voz insistente
de su naturaleza de maldad
que me hostiga
me seduce, me incita
a seguir tus pasos e irme
y escapar hacia el seol.

No sé por qué te escribo,
por qué te busco y te pienso,
como si eso me devolviera
la felicidad que dejé
junto al espantapájaros
en el maizal de mis vivencias,
hoy se que decirte hasta nunca
es la cura a mi herida de muerte
prefiero olvidarte y perderte
que ser yo la siguiente víctima de mi ira.