miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Por qué volviste?


¿Quién te dijo que serías mía?

¿Fue nuevamente el corazón que se equivoca,

O el simple hecho de sentirte amada

Por el despojo que deja otra mujer?

Y es que has intentado buscar los labios perfectos

Pero te has quedado en el chiquero

Besando a los cerdos que tanto te agradan

Y que berrinchan por darte un hijo igual a ellos.

Te rebajaste a eso porque olvidaste ser mujer,

Una dama con cordilleras

Con montes llenos de pasto y cerebro

Porque hoy piensas por en medio de las piernas.

Ya nadie quiere ser tu amante

Porque te olvidaste que el valor del amor

Radica en lo que eres y no en lo que otros pretenden

Y quedaste sola, sucia y olvidada por los demás.

Mientras yo, sentado en el desván

Recuerdo con nostalgia la primera vez que te besé

Y todo tu mundo voló junto a mariposas en la piel,

Piel con olor a frescura y sencillez.

Por eso me buscaste, luego de correr sin llegar,

De anhelar sin hallar,

De sonreír sin ser feliz

De amar con la lengua y el sudor de una noche cualquiera.

Es mejor que huyas en medio de las sombras,

Antes que la luz revele tu identidad

Porque el amor que quise hallar en ti fue tortura

Cuando comenzaste a amar al que nunca te correspondió.