jueves, 4 de febrero de 2010

Indescriptible Seducción



















Indescriptible seducción,
lenta...queriendo anidar
en el punto donde mejor me siento
abrazado a tu desnudo vientre.

Sintiendo más que pensando,
amando más que actuando,
deseoso de hacerte mía una vez más
en cada parte de tu sensibilidad.

Deseos carnales que se funden
entre el sudor y las sábanas,
en la alfombra y la madera,
en la entrepierna y tus labios.

Mi sudor sobre ti pareciera un mar
que recién acabo de conquistar,
mientras tú, quieta y serena
arrullas escenas transpiradas de amor.

Un rose, una caricia, un sutíl beso,
cualquier motivación espontánea
que nos hace creer ciegamente
que el mundo es de los dos.

¿Qué me acercó a ti?
fue sin duda la caricia de tus palabras
y el susurro de tu lengua en mi oído
que paralizó mis sentidos sin poder huír.

Quedé perdido en tu mar de piel
pero no me importa, no necesito más brújula
que saber dónde comencé a amarte,
en una lenta e indescriptible seducción.