viernes, 18 de diciembre de 2009

DESDE LA ETERNIDAD
Por: Luis de la Alameda

Cuando el reloj pregunte por mí
estaré en un lugar que todos conocen,
donde la luna es un espejo de cristal
esculpida a mano para reflejar tu silueta
en la puerta de mi alma.

Y no quiero ir por otra senda,
pues ésta que transito cada invierno y verano
es el deleite de mis pies descalzos,
y tus pétalos dejados en la vereda de mi ilusión
son la alegría de cada recorrido.

Si la hora ha de llegar,
quiero estar en el lugar que siempre sueño
que dibujo y canto todos los días,
y cuando el reloj marque la hora
las manecillas se detendrán para darte amor eterno.

Quién es la intrusa?
no es acaso la muerte que me quiere separar
del lugar que más amo en esta tierra?
por qué ha interrumpido mi momento de placer
en el lugar que siempre me da calor de vida?

Dame la sonrisa que amo
para poder dormir tranquilo esta noche
porque quizá mañana al amanecer
las avecillas cantarán mis canciones
y los gorriones hablarán de mis amores.

Toma mi mano y caminemos juntos
pues me gusta el olor de tus pétalos
y tu mirada me olvidar la ansiedad,
y cuando el reloj pregunte por mí
estaré esperando para amarte desde la eternidad.