sábado, 1 de octubre de 2011

Un pequeño instante



Fue un mordisco que le quité al reloj,

Sentado aquí donde mismo,

Escribiendo cosas nuevas

Que el cerebro agiliza hacia mis manos;

Fue ese pequeño espacio

El que aparté para dirigir la mirada

Al horizonte lejano

A ese sur tan anhelado donde duermes

Aguardando el instante en que te despierten

Mis caricias envueltas en papel dorado y azul,

Fue más que instinto,

Sin lugar a duda una decisión del corazón,

Que no precisamente planea con total razón

Pero que actúa siempre y únicamente

Cuando existe el sentir genuino

Y sabe que hablar de ti es hablar de amor.

Fue tan solo un pequeño instante,

Una minúscula partícula de eternidad

Que me hizo entrarme aún mejor

Que te amaré hasta el último de mis días.