lunes, 26 de septiembre de 2011

REVERDECIENDO



No hagas movimiento alguno,

Tan solo deja respirar al viento,

Que camine sobre tus cabellos

Mojados por esa lluvia furtiva

Que cambió el curso de tu caminar;

No voltees hacia atrás

Porque hallarás pocas respuestas

O quizá decepciones empolvadas,

Ansiosas de volver a vivir

A través de tus lágrimas;

Aguarda un instante nada más,

Porque la vida no es casualidad

Y los propósitos divinos

Aunque inexplicables tan exactos,

Benevolentes y misericordiosos;

No te apresures a caminar

Deja que el reloj se lleve sus horas,

Que las hojas secas hagan alfombras rojas

Y el viento que te acaricia retorne al cielo;

Solo quiero que sonrías libre y serena

Un instante a la vez,

Reverdeciendo junto a mi.