lunes, 23 de noviembre de 2015

ANOCHE

Anoche la esperé desnudo
Recién perfumado de su recuerdo
Aguardando visitara mis sueños
Añorando sus dedos en mi pecho,
Vestí mi cama con rosas y vino
Y mi alma sudaba de ansia desmedida
Porque le amé sin medida aquella noche
Que me fundí en su piel y sentidos.
Entonces toqué mi cuerpo entero
Y ella volvió en ese preciso instante
Para estremecer mis deseos por ella,
Me vistió con sus manos y me amó.
Y así de repente como vino se fue
No sin antes tatuar sus cristales en mi,
Me dio un cálido beso en la frente
Y muy quedo me dio un susurro de amor.
Mario Asturias Villa
Pasión de Poetas
Octubre 8, 2015