jueves, 27 de marzo de 2014

AYER TE CONOCÍ


y entonces mi presente se tornó celeste azul,
entonces las flores ofrendaron su aroma sin fin
y los árboles cobijaron mis sueños e ilusiones;

Esa bella calma de tu mirada me atravesó
y pude respirar aire nuevo y limpio
que emanaba de tus letras y el aliento de tu boca,
entonces mis labios se enamoraron de tu piel;

Pude comprender al cosmos
y un querubín quemó mis dedos para escribirte
con la pureza del fuego
que viene con el nuevo amor;

Conocí que no estoy solo
que puedo verte en admiración sublime
y no hay nada más importante que tú
en el camino que hay de estrella en estrella;

Fue cuando me enamoré de la esencia de tu ser
y los astros se alinearon para visitar mis letras
e inconfundiblemente se convirtieron en dulce,
que está destinado para alegrar tu boca;

Solo se que ayer fue y hoy ya no,
que ayer te amé y hoy eres mi adoración
porque este sentimiento fluye cual río eterno
entre mi corazón y los días que han de existir.