viernes, 11 de noviembre de 2011

Esperaré hasta el final




Hoy me tocó ser orilla

Sin poder recordar

La profundidad de tu océano,

Y viví sin reloj

Pues éste fue martillo sigiloso

Que rompió en pedacitos

Mi sensible corazón;

Divagué por un instante

Sobre si permanecer

O dejarme arrastrar

Mar adentro,

Sobre las profundas aguas

Que conozco

Como la palma de mi mano,

Esos lugares que he visto

Regalo de tu abrazo

En la humedad de tus caricias;

Otro instante más allá

De mis propios ojos

Supe que no podía abandonarte

Y decidí permanecer

En ese pequeño lugar

Donde me dejaste ayer

En espera de tus besos de miel

Tratando de separar

Los trozos de pan y la arena

Que en ellos estaba impregnada,

Me parecieron apenas siglos

Y los segundos se congelaban

Frente a mi alma que moría

En tu llegada tardía,

Mas aún espero el instante

En que nuevamente

Tú seas muelle y yo velero

Y juntos fundirnos de nuevo

En un viaje enamorado

Y placentero,

Aún sigo aguardando

Tratando de olvidar

Los golpes de las olas

Que injustas me naufragaron

Invadiendo mi alma

De arena y abundante sal,

No es casualidad, dije dentro de mi,

El estar aquí aguardando

El momento final

A la orilla de esta playa

Bautizada soledad,

Desafiando al destino

Que tortuoso me separa de ti,

De la historia que la vida

Quiere imprimir sobre mi piel,

Te esperaré, si,

Hasta el instante en que despiertes

Y vuelvas nuevamente

A darle vida a mis poemas,

A hacerme sentir ese fuego

Que brotó de tus mareas

El día en que te conocí,

Y si no vuelves

Lloraré un instante y luego partiré

A ese cielo azul

Reflejado en el ancho mar azul,

Que un día meció nuestro amor

En nuestro incansable navegar.