miércoles, 28 de abril de 2010

APARTARTE DE MI





Tuviste razón al apartarte de mí
pues mi corazón titubeaba por instantes
porque el calor de tus manos los escondiste en tu entrepierna
y tus labios pintaste carmesí para el encuentro de dos amantes.

Y es que sentirte bella para otros te hizo sentir alguien
en el camino de la nada
queriendo ir tras conquistas superficiales
con sabor a satisfacción más que de amor sincero.

Quisiste herirme sin yo estar presente
olvidarme sin haberme marchado
y pisaste la trampa del temor
mientras mi orgullo se depilaba entre cejas.

La noche cae y trae obscuridad
tal cual tus ojos han percibido
al observar que ya no estoy
pues me apartaste de ti sin compasión.

Apartarte de mi no fue coincidencia
sino el resultado de tus pasos sin conciencia
que caminaron hacia tu amante sin dudar
y destilando pasión de pecado sin cesar.

Sentiste que te fuiste pero no es así
te quedaste para ver morir el amor,
entre miradas engreídas y vanidosas
creíste que moriría solo y sin calor.

Pero no te preocupes, ya estoy bien
pues la puerta se abrió para que te fueras
y que entrara una nueva esperanza de vida
mientras el sol resplandece sobre mi.