lunes, 5 de agosto de 2013


De tus dedos destila el sabor púrpura del vino,
aquel añejado con precisión y esmero
produciendo alegría en cada sorbo de vida,
Con el don del alma impreso en papel;

Lugar donde encuentro la historia fundida,
conservada en la fábula  de un instante
que al revivirla ambienta el sentir
produciendo pequeñas mariposas en la mente.

Esa esencia que no se evapora
pues como el mejor perfume perdura hasta el fin
endulzando el aire,
el que respiramos de tu mano.

Admiración te rinden el sol y la luna
los días con sus noches te aguardamos
expectantes de nuevas letras
que habiten el calendario de nuestra existencia.